No me
gusta planear demasiado el futuro. Los mejores momentos son los que no se
planean, aquellos que suceden de forma inesperada, por eso es muy importante el
factor sorpresa en la vida.
A veces
planeas algo y sale completamente al revés, otras veces ni siquiera llega a
suceder… Y eso duele, porque te creas expectativas y cuando no sale como
esperabas…. Duele!!
Cuando
las cosas te han salido mal muchas veces… decides no hacer planes más que hasta
la puesta de sol, porque es todo el futuro que pueden asumir. Decides cambiar
tus planes hechos al detalle, por un plan más sencillo: improvisar, vivir sobre
la marcha, dejarte llevar…
Yo
siempre digo que soy una hoja movida por el viento, hoy aquí, mañana allí, hoy arriba, mañana abajo, hoy rápido y mañana quieta... Lo cierto es que la vida es como una montaña rusa y da muchas vueltas.
Es mejor no saber lo que va a suceder, no luchar en contra del viento, solo dejarte llevar y disfrutar de cada momento como si fuera el último, porque nunca sabes cuándo lo será, y nunca se volverá a repetir.
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