domingo, 7 de febrero de 2016

La tormenta perfecta

"Hay un final para cada tormenta. Una vez que los árboles han sido arrancados de raíz, una vez que todas las casas han sido destrozadas, el viento se calla, las nubes se marchan, la lluvia parará. El cielo se despejará en un instante y sólo entonces, en esos momentos tras la tormenta nos damos cuenta de quién fue lo suficientemente fuerte como para sobrevivir a ella."
Anatomía de Grey



Sonrisas

¿Alguna vez te has preguntado qué se esconde detrás de una sonrisa?
Una sonrisa puede ser una expresión de felicidad, de alegría sincera, o puede ser una simple máscara que oculte la tristeza, las decepciones y el malestar. A veces es difícil reconocer una sonrisa sincera de una fingida, pero si prestas atención… es evidente.

¿Cuántas veces has estado triste, llorando y angustiado, te has lavado la cara y has esbozado una sonrisa como si todo fuera bien? Puede que la vida no sea fácil, no sea bonita, pero… es la única que tenemos así que… Aprieta los dientes y sonríe.
Es más fácil fingir una sonrisa, que explicar por qué estás mal. Y si sonríes mucho… quizá te lo acabes creyendo.

“Si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma, mucha gente al verme sonreír lloraría conmigo”

“Sonríe, aunque solo sea una sonrisa triste, porque más triste que una sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír”. 



Decisiones


Decisiones… tan difíciles de tomar y tan fáciles de juzgar.
Nos pasamos la vida tomando decisiones, algunas son triviales: pantalones blancos o negros, lápiz o boli…  y otras decisiones marcan el rumbo de nuestras vidas: vivir en España o en Inglaterra, elegir una carrera u otra…

La vida se basa en tomar decisiones y seguir con ellas hasta ver qué pasa, si es la decisión adecuada o si te has equivocado. Pero lo cierto es que nunca sabes si será la decisión acertada o si será el mayor error de tu vida hasta que haya pasado. Pero debes probar, debes mojarte y debes decidir.

La peor decisión de todas es no decidir nada, estar impasible y perder oportunidades. Así que decide, prueba, equivócate. Y si luego no te gusta tu decisión… pues toma otra decisión que te lleve a donde estabas y vuelve a empezar. Enlaza tus decisiones hasta que te lleven al lugar en el que quieres estar. Fíjate metas, decide y llega hasta ellas. Así el día de mañana, cuando eches la vista atrás, estarás orgulloso de tus decisiones y de tus cambios, y te gustará el camino recorrido, todo lo aprendido para bien y para mal. 
Pero lo más importante… decide.