sábado, 17 de septiembre de 2016

Caernos y levantarnos

"Un día la vida me golpeó tan fuerte que me enseñó a resistir...
Un día, me mintieron de tal forma que me dolió y entonces aprendí a ir siempre de frente con la verdad...
Un día, me falló quien menos imaginaba y entendí que las palabras hay que cumplirlas y de los actos hay que hacerse cargo...
A veces es necesario dar vuelta a la página y empezar de cero...
Aunque cueste y duela... el mejor guerrero no es el que triunfa siempre, si no el que vuelve sin miedo a la batalla".

La vida nos va a golpear muchas veces, vamos a caernos, a lamerlos las heridas, apretar los dientes, secarnos las lágrimas y volver a levantarnos. Porque la vida sigue, tras cada engaño, cada decepción, cada despedida... nos hacemos un poco más fuerte. Es irónico que cuanto más nos rompen, más fuertes nos hacemos. Pero es así. Me he caído, me han dañado y aún no me he curado. Tengo cicatrices y heridas aún abiertas, pero cojo aire, aprieto los puños y me levanto. Voy a comerme la vida, porque si no... ella me comerá viva.
La vida sigue, perdemos cosas, personas, lugares y momentos. Todo en la vida es pasajero, hay que aprender a disfrutarlo y dejarlo ir, porque cosas mejores vendrán y se irán. Todo son recuerdos, páginas que escribimos cada día con ayuda de los demás, en el libro de nuestra vida, unas buenas y otras malas, pero necesarias. Porque no hay luz sin oscuridad, ni felicidad sin tristeza.
"Caerse está permitido, pero levantarse es obligatorio".



sábado, 3 de septiembre de 2016

Amor en libertad

“Ni el amor es una jaula, ni la libertad es estar solo. El amor es la libertad de volar acompañado, es dejar ser, sin poseer. “
En una relación de pareja, o de amistad, hay que crear lazos que unan a las dos personas, pero nunca cadenas que las mantengan presas. Porque eso no es una relación sana ni feliz, nadie puede ser obligado ni forzado a amar ni a permanecer a tu lado.

Algunos piensan que el amor es como estar encerrado en una jaula, que no puedes hacer nada sin la otra persona, que no puedes hablar con nadie... Pero eso no es así.
Tampoco es cierto eso de que solo se es libre estando solo.

Lo más bonito de una relación es poder volar acompañados, juntos y libres. Sin obligar a esa persona a volar contigo, sin prohibirle abrir sus alas, simplemente disfrutando del vuelo tanto juntos como separados.