"Todos podemos pedir un deseo al
año, al soplar las velas en nuestro cumpleaños. Algunos pedimos más, con
las pestañas, en las fuentes, al ver una estrella fugaz y, de vez en
cuando, alguno se cumple. ¿Y qué pasa entonces? ¿Es tan bueno
como esperábamos? disfrutamos de nuestra felicidad o nos damos cuenta
de que tenemos una larga lista de deseos esperando a ser deseados...
...No deseamos lo fácil, deseamos cosas
importantes, cosas ambiciosas fuera de nuestro alcance. Deseamos cosas
porque necesitamos ayuda, tenemos miedo, y sabemos que quizás pedimos
demasiado. Pero seguimos teniendo deseos porque, a veces, se hacen
realidad.”
Anatomía de Grey
Lo cierto es que sigo pidiendo deseos, en los momentos más absurdos, cierro los ojos y formulo mi deseo. Casi nunca se cumplen, pero llegará un momento en el que las cosas salgan como yo quiero o quizá incluso mejor. Es cuestión de dar lo mejor, no rendirse y seguir intentándolo, porque quizá... mis deseos se cumplan.