¿Alguna vez os habéis preguntado qué
personas de vuestra vida merecen la pena y cuáles sobran en vuestro día a día?
En los buenos momentos, las tardes de
risas, las noches de fiesta… los amigos salen hasta de debajo de las piedras.
Todos están dispuestos a pasar un buen rato, a divertirse y estar contigo.
Pero la vida no son solo momentos
bonitos y felices, hay otros tristes, dolorosos… Días duros, problemas
familiares, de estudios o trabajo, problemas de salud o… simples ralladas. En esos
momentos, es cuando realmente te das cuenta de quién importa y de quién no.
Cuando te llaman, te escriben, se
preocupan por ti, pasan tiempo a tu lado porque estás triste o dolorida, te dan
consejos o simplemente te ayudan a cambiar de tema. Cuando intentan sacarte una
sonrisa con un mensaje, con un detalle, con cualquier bobada. Esas personas…
las que están a tu lado en las duras y en las maduras, las que de verdad de conocen y se preocupan sinceramente por ti… son las que realmente
merecen la pena, las que merecen llamarse AMIGOS, el resto… son solo conocidos
con los que pasar el rato.
Elije bien a tus amigos, elige en quién
confiar y qué cosas contarles, no regales tu tiempo ni confieses tus secretos a
cualquiera: elije sabiamente.