Qué difícil es olvidar para quien tiene
memoria. Qué difícil es olvidar para quien guarda cientos de recuerdos, miles
de momentos felices en su mente. Qué difícil es olvidar conversaciones,
miradas, instantes... Qué difícil es olvidar a esa persona, intentar sacarla de
tu cabeza, cuando no puedes sacarla de tu corazón. Qué difícil es sonreír y
fingir que estás bien, cuando hace 5 minutos estabas llorando y no puedes
sacarlo de tu cabeza. Qué difícil es perder el contacto, ver cómo se aleja, cómo
todo se estropea y no poder hacer nada más por arreglarlo. Qué duro es escribir
con lágrimas en los ojos y dormir con la almohada empapada de recuerdos,
recuerdos felices, de un tiempo pasado, de un tiempo mejor, de un tiempo
acabado. Qué difícil es olvidarte.
Dicen que las heridas se cosen con las
agujas del tiempo, pero esta herida no cura, porque la sutura está hecha de
puntos suspensivos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario